viernes, 26 de diciembre de 2008

92 Pts. Robert Parker calificó a Lamadrid en The Wine Advocate

La prestigiosa revista The Wine Advocate propiedad de Robert Parker (gurú contemporáneo de vinos), calificó en Diciembre 2008 a los siguientes vinos de Lamadrid Estate Wines:

Wine Advocate Dic 2008

Matilde Lamadrid 2006: 92 points

The 2006 Malbec Icon was aged in 100% new French oak. It emits a brooding nose of plums, compote, violets, black cherry, and blackberry liqueur. Opulent on the palate, it is rich and layered with mouth-coating, savory fruit, impeccable balance, and 3-5 years of aging potential. Drink this outstanding effort from 2013 to 2026. JM

Lamadrid Gran Reserva 2005:90 points

The 2005 Malbec Gran Reserva is purple-colored with an excellent nose of spice box, mineral, black cherry, and blueberry. Medium to full-bodied, it has excellent richness and depth, succulent fruit, and superior length for its price point. This first-class effort will be at its best from 2010 to 2018. JM

Lamadrid Reserva 2006: 88 points

The dark ruby-colored 2006 Malbec Reserva offers a spicy, black cherry-scented perfume leading to a chunky wine with good depth, savory flavors, excellent balance, and a pure finish. Drink this excellent value over the next three years. J.M

jueves, 18 de diciembre de 2008

Lamadrid Gran Reserva 05 y Durigutti Reserva 05 en ENO #10

La revista especializada en vinos ENO cató al Lamadrid Gran Reserva 05 y al Durigutti Reserva 05 recomendándolos en su guía de compras de Diciembre 08.

LAMADRID GRAN RESERVA MALBEC 05

Un vino moderno que se destaca con un color rojo violaceo concentrado, aromas profundos, frutos negros (moras y grosellas), pimienta, cuero, floral y chocolate. Cuerpo medio, sedoso y equilibrado, sin perder caracter.

Vino recomendado por Eno, con una perspectiva de 5 años de guarda.

DURIGUTTI RESERVA MALBEC 05

Buena concentración aromática, floral (rosas y violetas), láctico y un marcado aporte del roble. Presenta buena estructura en boca, frescura, intensidad y final prolongado.

Vino recomendado por Eno, con una perspectiva de 5 años de guarda.

jueves, 11 de diciembre de 2008

Lamadrid en Wine Spectator Dic 08

FINCAS DE AGRELO

87 Malbec Mendoza Lamadrid Reserva 2006

Juicy and forward, with a beam of raspberry and black cherry fruit laced with a spicy edge. There's a slightly jammy finish, but this is solid enough. Drink now. 5,000 cases made. –JM


Release Price: U$S 13

Country: Argentina
Region: Mendoza

Issue: Dec 31, 2008

sábado, 22 de noviembre de 2008

Dos Enólogos, dos buenos vinos.

Dos enólogos, dos buenos vinos

Héctor Durigutti es socio y winemaker de Pacha Co SA, que elabora un Bonarda con la etiqueta Durigutti, 40 mil botellas que van al exterior. Con su hermano Pablo winemaker de Bodega Sur de los Andes, que elabora un Bonarda Reserva, que está en el top ten de los más vendidos al exterior- compraron un viñedo antiguo en Rivadavia, de donde son oriundos, con rendimientos de 10 mil kilos por hectárea.
"Elaboramos con esta uva un vino de alta gama, con los procesos y la tecnología para hacer vinos Premium. El corte es 50% de Rivadavia y el otro 50% de Agrelo", dice Héctor. En Rivadavia se busca el tanino jugoso y redondo, y en Agrelo la delicadeza y elegancia del tanino.
Acerca de la elaboración, Durigutti explica que estos son vinos que se elaboran con poca madera, "son jóvenes, frescos, frutados. En 2004 lo hicimos por primera vez y sacamos 88 puntos en Wine Spectator, en 2005 en el ranking de Wine Enthusiast salió dentro de los mejores 100 vinos Best Buy con buena calidad por debajo de los u$s 10".
Este vino se vende a 38,6 dólares la caja, con precio retail de u$s 9,99 en EEUU, Puerto Rico, Colombia, México, Ecuador, Brasil, Uruguay y Argentina.
Próximamente Héctor Durigutti lanzará al mercado un Bonarda Reserva del viñedo de Agrelo con rindes de 5.500 kilos por hectárea y 16 meses en barrica de roble francés. "Este será un vino que se puede conservar 7 años. Se lanzará en julio de 2009 con la marca Lamadrid, del portorriqueño Guillermo García Lamadrid, el primer inversor caribeño de argentina", contó.

martes, 18 de noviembre de 2008

Durigutti con ALTOS PUNTOS en Wine Spectator

92 Durigutti Familia Mendoza 2004 U$S44
A very dark, rich style, with braised fig, bittersweet cocoa, coffee, plum reduction and loam notes that are woven together as they rumble through the muscular finish. Malbec. Best from 2010 through 2013. 250 cases made. - J.M.

89 Durigutti Malbec Mendoza Reserva 2005 U$S25
Ripe and racy, with a briary underpinning to the focused beam of raspberry and boysenberry fruit. The finish is layered with mocha and red licorice notes. Drink now through 2009. 1000 cases made. – J.M.

89 Durigutti Malbec Mendoza 2006 U$S13
Lush, with boysenberry, plum sauce, dark licorice and fruitcake flavors that are held together by a juicy underpinning. Licorice and fruitcake notes take an encore on the slightly raisined finish, which is the only thing holding it back from outstanding. Drink now trough 2010. 3000 cases made. - J.M.
86 Durigutti Bonarda Mendoza 2006 U$S11

Fuente:
Wine Spectator

domingo, 16 de noviembre de 2008

Maridaje Aguijón Rosado en revista Club del Vino Octubre 2008.

POESIA & BOHEMIA
Por Verónica Gurisatti

Restaurante Urondo Bar

Chefs Javier Urondo & Pedro Buigues

Sommelier Sebastián Koncurat

Plato Principal Salmón rosado con chutney de tomates, palta y aceite de cilantro.

Vino Aguijón de Abeja Rosado de Malbec 2007, Bodega Durigutti Winemakers, Agrelo, Mendoza $26.

Frescura Primaveral
Este rosado exhibe la dulzura del Malbec. Aromas fascinantes saltan de la copa: frambuesas frescas, cerezas y frutos rojos silvestres con toques cítricos. Al paladar es suave, de cuerpo delicado envolvente, levemente dulce y muy bien equilibrado. Su volumen y firme acidez realzan el sabor del salmón, refresca y combina muy bien con el chutney y la palta. ideal para noches cálidas de primavera.

Cata de Lamadrid y Durigutti Revista Club del Vino Octubre 2008

CATA
Por Verónica Gurisatti, catador invitado Joaquín Hidalgo.

BODEGA LAMADRID AGRELO, LUJÁN DE CUYO, MENDOZA.
Moderno y concentrado
Malbec de gran profundidad, de color violeta intenso con tintes negros y gran intensidad aromática (ciruelas maduras, higos, cassis) con una nota mentolada que le da frescura. En la boca, es joven y potente, con taninos firmes, muy buen cuerpo y sabor concentrado a frutas con un dejo a eucalipto que refresca al final. Tuvo una crianza de 16 meses en barrica de roble francés y con uno o dos años de botella alcanzará una envidiable complejidad. "Para amantes de vinos de impacto remata Joaquín".


Malbec impactante elaborado por los hermanos Durigutti, con uvas de distintas regiones de Mendoza, y un 3% de Cabernet Franc de viñedos muy antiguos y de alta densidad. De color violáceo intenso con matices azules y gran complejidad de aromas: mucha fruta, notas de caramelo, cassis, algo floral, eucalipto y regaliz. Posee estructura, taninos presentes y jóvenes y un sabor muy concentrado a fruta madura. está muy rico pero con dos o tres años de botella logrará ensamblar todos sus componentes.

Durigutti en revista Club del Vino Octubre 2008

VINOS QUE DEJAN HUELLA

El plan de Héctor y Pablo Durigutti fue sencillo: elaborar vinos de alta gama de perfil internacional, con un objetivo más o menos evidente de gran calidad. En poco tiempo, de la mano del grupo Italiano Matura, cuya cara visible es el célebre flying winemaker Alberto Antonini, quien los apadrinó al principio, sobretodo Héctor pegó el estirón y sus vinos no dejan de ganar puntos en los principales medios especializados del mundo. Aquí, su olfato se extiende a muchas etiquetas, unos 15 proyectos enológicos, como consultor o/y elaborador. Desde 2002, los hermanos lanzaron Familia Durigutti, un corte entre sus estilos y le pusieron el apellido a una historia que comenzaba con ese vino recordado. Su fama creció de la mano de dos varietales, Malbec y Bonarda, que son el ABC de las 100 mil botellas que recorren el globo. Y el apellido Durigutti hoy equivale a buenos vinos, especialmente en los mercados de destino, donde ha cosechado premios, puntajes y elogios de la crítica especializada.

sábado, 18 de octubre de 2008

Lamadrid Gran Reserva 05 en Revista Club del Vino Septiembre 2008

REVISTA CLUB DEL VINO
Selección Premium Octubre 2008
Bodega Lamadrid - Malbec Gran Reserva 2005


BODEGA LAMADRID: Amor a primera vista. Cuando el empresario puertorriqueño Guillermo García vio la línea de viñedos de Agrelo, en Lujan de Cuyo, supo que iba a pasar buena parte de los siguientes años de su vida ligado a esa tierra, a ese sol y sus frutos. Asociado al reconocido enólogo Hector Durigutti, crean Lamadrid Wines, nombre elegido recordando a la madre de Guillermo García. La bodega se encuentra ubicada en Las Compuertas, Vistalba, Lujan de cuyo; posee una capacidad de producción de mas de1 millón de litros anuales, con perspectivas a lograr vinos de muy buena calidad. En Bodega Lamadrid utilizan tecnología de última generación, los tanques se encuentran inertizados y con control automático de temperatura; para los vinos Iconos, utilizan un sistema gravitacional aprovechando los desniveles propios de la bodega.
Finca La Matilde, donde se encuentran sus viñedos, data de 1929; estas 10 ha están ubicadas a 970 msnm plantadas con Malbec, Cabernet Sauvignon, Cabernet Franc y Bonarda, regados por sistema tradicional (manto) con agua proveniente del deshielo de la montaña, en una zona de condiciones óptimas para el desarrollo de vides de excelente calidad.
Lamadrid Gran Reserva 2005 está elaborado 100% con uvas Malbec cuidadosamente cultivadas, seleccionadas y cosechadas a mano. Fue añejado durante 16 meses en barricas de roble francés y tuvo poco menos de 12 meses de estiva en botella. Es un vino moderno y muy concentrado, con rasgos inconfundibles del terruño mendocino.
Notas de Cata: este vino presenta un color muy concentrado con reflejos violáceos. En nariz se perciben notas a cereza y berries maduros, amalgamados correctamente con la madera. En boca presenta taninos dulces y persistentes en perfecta armonía con la acidez. Vino equilibrado, de buen cuerpo y con un final persistente.Alcohol es de 14,5%
Maridaje: ideales para acompañar carnes de caza, como pato, ciervo y cordero, también carnes rojas, con salsas de fondos oscuros o salsas al vino tinto, guarniciones de mandioca con hongos y aceitunas negras. Quesos de pasta dura de vaca y panes especiados.
Temperatura de servicio: entre los 16ºC y 17ºC


Fuente:
Club del Vino

viernes, 17 de octubre de 2008

Lamadrid Reserva y Gran Reserva en Clubs&Countries de Octubre 08.

LAMADRID RESERVA Y GRAN RESERVA EN CLUBS&COUNTRIES DE OCTUBRE 08.
Vinos&Gourmet Octubre
LAMADRID
Una Bodega de Agrelo, Luján de Cuyo, que es fruto de la sociedad entre el empresario puertorriqueño Guillermo Garcia y el internacionalmente multipremiado enólogo y winemaker Héctor Durigutti. No cabe duda que muy pronto lloverán calificaciones sobresalientes para los vinos de esta bodega.
Nuestra opinión para sus dos Malbec es excelente, el Lamadrid Gran Reserva 05 y Lamadrid Reserva 06.






FUENTE:

Clubs&Countries

viernes, 10 de octubre de 2008

jueves, 9 de octubre de 2008

lunes, 6 de octubre de 2008

Bodega Lamadrid en Carmina Burana

Bodega Lamadrid estuvo presente en la presentación de la Obra Carmina Burana, con Iñaki Urlezaga y cuerpos estables del Teatro Colón.





















jueves, 2 de octubre de 2008

Lamadrid Gran reserva 05 en Clarín del 2 de Octubre

MARIDAJES
Agridulces en buena compañía


La comida agridulce abarca preparaciones tradicionales y otras arribadas de la mano de las gastronomías orientales y asiáticas, dice Alejandro Iglesias, director de la revista ENO y miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers.
Por eso propone para un clásico carré de cerdo con ciruelas y puré de manzana un tinto de acidez crujiente, sedoso y de carácter como el Lamadrid Gran Reserva Malbec 2005.
Un pato a la naranja, más sofisticado, encontrará la compañía ideal en un Séptimo Día Chardonnay 2007, mientras los arrolladitos primavera con salsa de guindilla se llevarán de maravillas con un Melipal Rosé 2008, fresco y untuoso, que balancea la fritura y la salsa. Y si se trata de comida tai, con picor, frutas y leche de coco, elige la cremosidad y acidez de un Escorihuela Viognier 2007.

Fuente
Clarin

miércoles, 1 de octubre de 2008

Degustación Lamadrid Gran Reserva en Casa Coupage

Gacetilla del miércoles 21 de Agosto. Premium, Separados al nacer.

Casa Coupage presentó vinos imponentes, de carácter varietal definido y gran personalidad. El público se deleitó con la degustación de tres etiquetas potentes, que mostraron un gran presente, pero por sobretodo un fabuloso futuro. A la hora de los maridajes, la propuesta fue jugar a combinar los vinos con diferentes estilos de “Pastas”.


En orden de aparición catamos a ciegas las siguientes etiquetas:

Lamadrid Gran Reserva, Malbec 2005. Agrelo, Mendoza.

De color rojo intenso con reflejos frambuesa, gran brillo. Los catadores enseguida sonrieron al ver el color y vislumbrar la cepa que se estaba catando. En su primera nariz se mostró elegante, con presencia clara de frutos rojos como la frambuesa y la ciruela. El aporte del roble era claro y definido, sin llegar a ser predominante pero sin dudas presente, lo que llevó a varios catadores a pensar en la aptitud de guarda del vino. Luego de unos segundos comenzaron a brotar aromas que recordaban a la pimienta y la canela, pinceladas especiadas que aportaron complejidad e intriga. Desde el fondo, una nota de carácter metálico lo volvía elegante y seductor. En boca mostró toda su fortaleza, con un ataque fresco y picante, un medio de boca con taninos gruesos y acidez marcada que los equilibraba, potente y de gran permanencia; franco. El retrogusto algo táctil y amargo, lo que confirmó el presentimiento de que mejorará mucho en botella. La tercera nariz, luego de dejarlo descansar en la copa, nos regaló aromas de vainilla, caramelo, cacao y cuero. Un vino complejo, gran compañero a la hora de cenar, que maridó muy bien con los ñoquis con queso azul y cebollas caramelizadas.
El encuentro fue aplaudido con ganas por los socios. Los vinos presentados fueron un claro ejemplo de que una de las mejores aptitudes que puede tener un catador es la paciencia, herramienta fundamental para descubrir la evolución del vino en la copa, e imaginar la que podrá tener en botella.


Le saludan muy cordialmente.

Inés Mendieta y Santiago Mymicopulo
Casa Coupage

viernes, 19 de septiembre de 2008

Lamadrid Gran Reserva 05 en JOY #57

JOY #57
Wine
Panorama Boutique por Joaquin Hidalgo

LAMADRID MALBEC GRAN RESERVA 2005/$79


Pocas veces uno encuentra surrealismo en las etiquetas. Pero en el moderno Lamadrid hay un a puerta abierta al cieloque, a su vez, se transforma en una ele, el logotipo de la marca. desde ahí en adelante hay que ser conciente que se asiste a un vino de vanguardia: muy Héctor Durigutti -flying winemaker y socio del portorriqueño Guillermo Garcia en esta nueva aventura- sacude el paladar con una combinación de amplitud, taninos apenas sueltos y una sensación jugosa y refrescante. Bueno para comer carnes sin dudas.


Fuente:
Revista JOY

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Lamadrid Reserva 06 recomendado en ENO

La revista especializada en vinos ENO cató al Lamadrid Reserva 06 recomendándolo en su guía de compras:


Nueva Etiqueta de Héctor Durigutti, reconocido por sus Malbecs, que cautiva con sus aromas a regaliz, anís, chocolate, vainilla y clavo de olor.

Buena fruta en boca, fresco, jugoso y equilibrado. De final agradable y muy largo.


Vino recomendado por ENO, con cinco años de guarda por delante.


Fuente:
Eno


jueves, 4 de septiembre de 2008

Aguijón de Abeja en Clarín 04.09.08

Maridajes
Carne picada en buena compañía


El tema de la carne picada da para recorrer el mundo en cada plato. Sebastián Koncurat, propietario del restó Urondo y miembro de la Asociación Argentina de Sommeliers propone imperdibles alianzas. Un aristocrático tartar de lomo va de maravillas con el Humberto Canale Intimo Blanco 2007, a base de semillón y sauvignon blanc, untuoso, largo en boca, ideal para limpiar y refrescar el paladar. Un kebab oriental con comino, menta y cilantro, hará perfecto acuerdo con un Aguijón de Abeja malbec rosado 2007, de Duriguti Winemakers, intenso en color y sensación frutal. Se bebe rápido... ¡ojo! Para una jugosa empanada de carne salteña, sugiere Las Perdices cabernet sauvignon 2005, redondo, amable, con taninos suaves. ¿Y con un pastel de papa picantito? El sureño Newen pinot noir 2007.

Fuente:
Ollas y Sartenes Diario Clarín 04.09.08

miércoles, 13 de agosto de 2008

MARTES DE AGOSTO URONDO BAR CON DURIGUTTI WINEMAKERS

MARTES DE AGOSTO URONDO BAR CON DURIGUTTI WINEMAKERS

Durante todo el mes de agosto y especialmente los martes vamos a estar promocionando y degustando los Malbecs de Pablo y Hector Durigutti en sus tres variantes: Rosado, Malbec Clasico y Malbec Reserva.
Se trata de caldos obtenidos de viñas viejas de diferentes zonas de Mendoza como: San Carlos, La Consulta y Agrelo.
Una de las cualidades mas interesantes de estos vinos es su 'caracter organico' ya que fueron fermentados con levaduras naturales, no fueron filtrados y tampoco sometidos a ningun tratamiento quimico durante su elaboracion, a fin de preservar todas las caracteristicas naturales de la uva.
A continuacion los vinos y algunos acuerdos con nuestro nuevo Menu de invierno:
*Aguijon de abeja Malbec Rosado 2007....Vino fresco, vivo y frutal ideal para maridar con Datiles con almendras y panceta ahumada, tambien va de maravilla con las Alubias con pimenton y morcilla.
*Durigutti Malbec 2006....Vino tinto de intenso color, moderno y de buen cuerpo y con una acidez bien equilibrada.Se luce optimamente con el Arroz cremoso de quesos y hongos de pino, tambien con la Pesca del dia con Polenta grillada y tomates.
*Durigutti Malbec Reserva 2005...Delicioso Malbec mendocino, estructurado y complejo. Vino para beber de a sorbos, va muy bien con el Ossobuco braseado con hierbas y pure de papas, tambien con el conejo confitado con garbanzos y Radiccio.
Los esperamos cualquier noche de agosto con mas novedades del Menu y nuevas etiquetas.

Sebastian Koncurat

miércoles, 23 de julio de 2008

MEDALLA DE ORO CMB ARGENTINA 2008 para LAMADRID GRAN RESERVA MALBEC 2005.

CON TAN SOLO 23 días en el mercado Argentino la Bodega Lamadrid ya tiene una medalla de oro.

En el prestigioso CONCOURS MONDIAL DE BRUXELLES EDICIÓN ARGENTINA 2008.

MEDALLA DE ORO para el LAMADRID GRAN RESERVA MALBEC 2005.

Entre 223 Vinos y 67 Bodegas.

Entre 37 medallas de plata, 23 medallas de oro y 5 de gran oro.

Felicitaciones a la Bodega Lamadrid y a Héctor Durigutti que no deja de hacer grandes vinos.

domingo, 20 de julio de 2008

ANTICIPO GUÍA OLEO LAMADRID RESERVA MALBEC 06

La consultada Guía ÓLEO de Restaurantes de Buenos Aires, presenta en exclusividad el anticipo de LAMADRID RESERVA MALBEC 2006.

Una vez más nos acercamos a vos y te presentamos un vino, en este caso del winemaker creador de los Altos Las Hormigas junto a Alberto Antonini, Héctor Durigutti de la nueva generación de enólogos argentinos. En este vino se mezclan tecnología de última generación en el despalillado, molienda y en el prensado; y los tanques se encuentran inertizados y con control automatizado de temperatura y también hay seis mujeres que con una precisión absoluta clasifican las uvas a mano.

Durigutti dice “haber vuelto a lo artesanal sin perder la visión de lo industrial”. Levaduras indígenas y remontajes a mano y el riego por manto pero también screw cap, sangría, insert staves y microoxigenación y la mano de Durigutti mezclándolo todo. Durigutti es el enólogo argentino con mayor cantidad de etiquetas con altos puntajes en la Wine Spectator. En 2004 se unió a Guillermo García Lamadrid, un empresario de Puerto Rico y lanzaron su primer producto.

Lamadrid Reserva Malbec cosecha 2006 es el segundo producto de esta dupla. Es un tinto 100% Malbec que estuvo 12 meses en barricas de roble francés y americano de primer uso. La cosecha fue manual, al alba. El riego a manto, con agua de deshielo de montaña.

Tentador ¿no? Si lo querés hacé clic
aquí



¡Que lo disfrutes!

Esteban y Guy

Fundadores

Guía Oleo

miércoles, 28 de mayo de 2008

BUKKA Y DURIGUTTI

CIRCUITO GOURMET
BUKKA Y DURIGUTTI

Miércoles 28 de Mayo 20.30 hs.

Bukka nos espera con un menú ideal para acompañar los vinos de Familia Durigutti.Tierra, fuego, agua… y sabor.

Todos estos elementos conjugados con calidad y buen gusto dan como resultado una propuesta única, en la que la experiencia gastronómica está fuertemente ligada con diferentes sensaciones que estimulan los sentidos.

El menú de Bukka transmite la esencia del lugar, caracterizado por su elegancia y originalidad, dado que armoniza plenamente con el universo de sensaciones que ofrecen sus salones agua, fuego y tierra.

Un marco ideal para una charla a cargo del Sommelier Cesar Vera Barros.

Ensalada de Jamón de pato(dátiles, lechugas y hojas nuevas con aceite de castañas)New Leafs salad with duck breast ham(dates, lettuce & baby leafs with hazelnuts oil)

Ravioles de cordero en salsa de cheddarLamb ravioli in cheddar sauce

Briochee especiado con crema de Manteca al chocolate y avellanas y salsa Inglesa tibiaSpiced Brioch with chocolate & hazelnut butter cream and warm lavender cream sauce

Se degustarán los vinos: Durigutti Bonarda Clásico y Durigutti Malbec Clásico
El menú incluye Aguas, café y pettit four.No incluye propinas.
Miembros de Wine Spirit: $ 110.00Invitados: $ 125.00


Solo 30 lugares disponibles. Haga su reserva con anticipación al 4772-2660 o por mail a marcelagrispo@winespirit.com.ar

miércoles, 14 de mayo de 2008

Degustación en 0800-VINO y sus Clientes

Un vez más tuvimos la grata posibilidad de comunicar los vinos de Durigutti Winemaker´s esta vez a los clientes de 0800-VINO, el nuevo concepto en delivery de vinos.



La mayoría de sus clientes son extranjeros, quienes quedaron impatados por la relación precio-calidad y lo sabrosos de los mismos.







Degustación con Clientes de 0800-VINO

Tuvimos el gusto de guiar otra degustación de los Vinos Durigutti Winemaker´s, en la cava de 0800-VINO, el nuevo concepto de delivery de vinos, emprendimiento del sumiller Nigel Tollerman.

En esta oportunidad fue dirigida para su selecta clientela, la mayoría extranjeros que ponderaron la excelente relación precio calidad y lo sabroso de los vinos.







jueves, 1 de mayo de 2008

Avant Premier Aguijón de Abeja Malbec Club del Vino #212 may.08

Avant Premier Aguijón de Abeja Malbec Club del Vino #212 may.08





miércoles, 30 de abril de 2008

Degustación en Urondo

Degustamos en el exclusivo restaurante Urondo, los vinos de Durigutti.

Concurrieron clientes asiduos y conocedores.






jueves, 24 de abril de 2008

Degustación Durigutti Winemaker`s en La Cava Jufré

Este jueves 24 de abril a las 19:30 hs., despedimos el mes con los vinos de la Bodega Familia Durigutti.

De sus viñedos de Agrelo , Lujan de Cuyo degustaremos los siguientes Vinos: Durigutti Bonarda, Durigutti Malbec, Malbec, y Durigutti Malbec Reserva (Valor $ 15 ).

Cava Jufré, Jufré 201 (Esq. Julián Alvarez), confirmar reservas a: lacavajufre@ciudad.com.ar o al 4775.7501 http://www.lacavajufre.com.ar/






viernes, 11 de abril de 2008

NOTA Clubs&Countries Abril 08 degustación 0800-VINO

En la sección Wine&Food News de la revista Clubs&Countries de Abril, mencionan la degustación de los vinos Durigutti en la cava de 0800-Vino, haciendo incapié en su relación precio-calidad.











Fuente
Clubs&Countries

jueves, 10 de abril de 2008

URONDO con Durigutti Winemaker´s

Los vinos de Durigutti Winemaker´s, ya se pueden disfrutar en URONDO, el restaurante de culto de Javier Urondo y Sebastián Koncurat.

Un lugar imperdible.

martes, 1 de abril de 2008

Informe Especial LOS JÓVENES ENÓLOGOS

Revista en Primeur #7 Informe Especial. Por Giorgio Benedetti

ENÓLOGOS: LA NUEVA GENERACIÓN


Algo cambió en la enología argentina después de que jóvenes enólogos se hicieran cargo de las producciones de muchos establecimientos importantes, dice Giorgio Benedetti.
Viajó entonces a Mendoza y entrevistó a los iconos de la nueva generación de hacedores del vino. Ya tienen reconocimiento internacional, sus etiquetas son ponderadas por el mainstream y, decididamente, buscan descubrir las complejas aristas del terruño local.



Nunca hubiera imaginado que una prenda de vestir podía llegar a ser tan importante para definir a una nueva generación de enólogos. Cuando uno espera escuchar sobre nuevas tecnologías, recursos, innovación y demás cuestiones del estilo, los jóvenes que llevan y llevarán adelante el presente y el complejo futuro que se avecina en la industria hablan, entre otras cosas, de una prenda.

Una metonimia, en realidad: el guardapolvo.

Todos los entrevistados, principales fuentes y protagonistas de este informe, en un momento u otro citan el guardapolvo. Se trata del aspecto, de lo visual, de lo primero que se ve, aunque claramente no sea sólo eso. Es que en realidad, esa “parte por el todo” lleva escondido un cambio profundo en el paradigma del trabajo del enólogo en la Argentina, aunque quizá no hayan sido puntualmente ellos quienes primero colgaron el guardapolvo, sino sus antecesores, la primera gran generación de enólogos argentinos: Mariano di Paola, José Galante, Rodolfo Montenegro, Ángel Mendoza, Jorge Riccitelli, Roberto de la Mota, etcétera, y luego José Spizzo, Juan Marcó y tantos otros. Así y todo, el guardapolvo está ahí. Gabriela Celeste, en un comentario, devela algo más que una cuestión de comodidad cuando cuenta que “…estaba arriba de la prensa, me molestaba, era incómodo, por eso lo dejé de usar”.

No hace otra cosa con sus palabras que mostrar una actitud, una concepción de lo que el enólogo es y hace en una bodega. Si antes quien había estudiado enología analizaba –con guardapolvo– químicamente los vinos –“y tomaba mate en el vaso de precipitado”, según un sonriente Matías Michelini–, los nuevos estarían encima de la prensa empujando la uva, probarían las bayas en la finca, los mostos y los vinos, todos los días; éstos tendrían un contacto mucho más directo con el vino que los guarismos objetivos de laboratorio.
Son los que han demostrado entender cabalmente el mandato de la enología moderna –que comenzó en nuestro país con Don Raúl de la Mota–, que asegura que la materia prima es lo esencial, y que, a grandes rasgos y en buena parte: “el vino se hace en el viñedo”.

Y percibo aun algo más: las ansias diferenciales de conocer y desarrollar de manera aguda el concepto de terroir.
¿Qué es lo que encarna esta nueva generación de enólogos argentinos?, ¿exactamente qué? Es una pregunta difícil y tiene poco sentido contestarla. Sin embargo, a lo largo de este informe se irá vislumbrando un perfil, una manera de sentir, concebir y llevar adelante la enología, una dinámica diferente de trabajo. Además de nuevas exigencias cotidianas, como recibir a un periodista, hablar más de un idioma, subirse a un avión e ir a una feria o a recorrer clientes con el distribuidor de quien sabe dónde. E, incluso, hacer esos miles de kilómetros para dar una degustación a esos clientes, algo impensado no muchos años atrás. El enólogo ya no sólo hace el vino de manera integral, sino que ahora debe salir a comunicarlo, a venderlo, a escuchar lo que el consumidor le pide, lo que el consumidor quiere tomar y cuánto dinero está dispuesto a pagar por ello.

Sin duda, el hecho de viajar es otro de los rasgos diferenciales de esta joven camada de enólogos. Gran parte de los que hoy trabajan en el país lo hicieron y/o hacen en bodegas de las zonas más prestigiosas del mundo, tanto porque conducen producciones en lejanos terruños (Marcelo Pelleriti en Pomerol, José Spizzo en el Duero), o bien a modo de stage, buscando hurgar más y más en el conocimiento de la profesión.

Y están las ansias de la juventud, claro. El sentimiento irrefrenable que Alejandro Vigil, Marcelo Pelleriti, Gabriela Celeste, Héctor Durigutti y Matías Michelini, entre muchos otros, tienen para con su oficio se hace notar. Una suerte de “obsesión”, como días atrás me indicaran algunos de ellos. Pero en este marco, es interesante escuchar el respeto y la admiración que tienen para con sus maestros o bien para con sus pares coetáneos, además de la relación tan genuina que mantienen con los unos y los otros.
Es muy singular cómo todos ellos me han hablado con énfasis de catas que comparten, de charlas sobre técnicas y de tecnologías que van probando, todo con una férrea actitud de apertura a mostrar y ver qué hace cada uno. Es llamativo –aunque no debería serlo– escucharlos hablar de cómo, en el exterior, debería ir adelante la marca país, y recién luego generar una competencia entre las etiquetas locales. Pareciera asomar un futuro muy promisorio si la industria logra tener una conducción –desde lo político– tan formada, lúcida y con una vocación de trabajo como la que puede percibirse en la instancia de producción.

Antecedentes de rupturas en la enología pueden citarse; los hay. Sin ir más lejos, el desembarco de Michel Rolland, winemaker internacional que se mostraba orgulloso saliendo de la finca con las botas embarradas, fue un quiebre. Como lo fueron los vinos de Catena Zapata desde principios de los años 90 con la consultoría de Paul Hobbs, como lo fue Raúl de la Mota, o bien la manera en que grandes enólogos y bodegas argentinas aggiornaron su producción en los últimos años.Pues bien, de alguna manera, la nueva generación de enólogos es la continuación de eso. Es la que llevará esos cambios un paso más allá, la que estirará los límites de lo que “hay que hacer”. Con conocimiento, con dirección clara, con ideales, e incluso con un gran nivel cualitativo. Pero así y todo, lo más asombroso y el gran tesoro y motor que tienen los jóvenes de la actual enología es la pasión, la visceralidad que, día tras día, ponen en el esfuerzo de hacer el mejor vino posible.

En fin, en este informe buscamos presentarles a cinco iconos de la nueva vitivinicultura local. Fueron alumnos de grandes maestros que marcaron hitos en la enología argentina, y en un par de décadas serán los que definitivamente marquen el rumbo de lo que los nuevos vinos argentinos serán en un futuro más lejano.

HÉCTOR DURIGUTTI
INFATIGABLE VOLUNTAD


Un caso puntual que habla de manera global acerca de la nueva generación de enólogos argentinos es el emprendimiento que Héctor Durigutti y Gabriela Celeste están armando en conjunto para el empresario Fernando Muñoz de Toro en Sierra de la Ventana, Provincia de Buenos Aires: Pampas Estate. Héctor se formó de la mano de Atilio Pagli y Alberto Antonini, y después fue el lugarteniente del enólogo y consultor italiano. Ella es la embajadora local del afamado wine maker francés Michel Rolland, y quien lleva adelante todos sus proyectos en la Argentina. ¿No se percibe una contradicción en el hecho de trabajar entre quienes pueden verse como “competencia”? Para ellos no, de ninguna manera. “Trabajar con Gabriela Celeste es un placer. Cuando Fernando (Muñoz de Toro) me dijo de llevar adelante Sierras de la Ventana con ella a mí me pareció fantástico; ella es brillante”, me cuenta Héctor.

“Hoy la gente joven tiene más apertura. Hay mucha ayuda entre los enólogos, se consultan mucho. Hay gente que trabaja en determinadas zonas que tiene las cosas mucho más claras. Hoy, si hablás de Sauvignon Blanc sabés que hay un referente, Matías Michelini, que es un tipo muy abierto a intercambiar sus experiencias. Luego hablás con Marcelo Pelleriti y te cuenta del Petit Verdot que tiene allá arriba (por Vista Flores) y es un espectáculo… nosotros nos consultamos todo: sobre importadores, proveedores, sobre todo tipo de cosas.” Héctor Durigutti ve de manera positiva que existe una nueva enología y nuevos enólogos. Profesionales que incluso hacen uso de otras técnicas y ven una funcionalidad distinta en esas tecnologías. “Hay que entender la sangría como un síntoma de calidad”, me había dicho tiempo atrás. Hoy agrega que “hay muchos mitos y tabúes que había que derribar, y eso está pasando. Tabúes sobre los corchos, la microoxigenación o determinados rendimientos en los vinos, y eso se está rompiendo, hay un concepto de cambio que es positivo. Y tiene que ver con un cambio de generaciones: la transformación es tan grande que hoy los jóvenes saben que tienen que viajar, ver lo que la gente quiere y luego reflejar eso dentro de la bodega; saben que tienen que tener un conocimiento mucho más global. Hoy, el enólogo empezó a tener una participación directa en la venta del vino o en lo que hace a packaging, cosa que jamás se había dado. Por eso te digo que esto tiene que ver con un cambio generacional, que se dio cuando enólogos jóvenes empezaron a manejar grandes proyectos... ellos ya vienen con una nueva mentalidad. Desde el año 2000 en adelante se vio una nueva influencia de esta gente joven que, en definitiva, en lo que piensa fundamentalmente es en hacer un buen vino y en compartir todas sus experiencias; algo que le hace muy bien a la industria de nuestro país ¿De qué sirven los grandes gurús que mantienen toda la información cautiva para sí mismos? No sirve eso; le sirve a una persona que puede marcar una diferencia. A mí me enseñaron que es distinto ser un gran profesional y un maestro; un maestro es quien todos los días tiene la vocación de enseñar y de aprender. Y hay gente joven que está trabajando más como maestro, sin dejar de ser un gran profesional. Eso nos va a dar una fuerza muy importante a futuro, y los chicos que recién se están iniciando lo están viendo.”

El incansable Héctor Durigutti trabajó mucho para llegar a su lugar. Estudió en la escuela de enología de Don Bosco, hizo sus primeras armas en la Bodega Titarelli a los 15 años, después pasó a Gancia, se mudó a La Rioja y comenzó a trabajar en la Cooperativa Nacarí. Más tarde pasó a la industria del mosto concentrado, y finalmente llegó el proyecto ítalo-argentino de Altos Las Hormigas, el cual le abrió la puerta al mundo. Viajó a Italia, pasó dos años en Chile y desde 2002 encaró su ascendente carrera trabajando con vinos top en terruños locales. Ese año empezó con Familia Durigutti, y con Cinco Tierras. En 2003 se sumaron Melipal y Renacer, entre otros desarrollos más pequeños. Fue el enólogo residente responsable de Matura, la consultora de Alberto Antonini, y hoy trabaja en Mendoza y en San Patricio del Chañar. Esta vendimia 2008 elaborará 4,2 millones de litros de vinos en 10 establecimientos distintos, al tiempo que acaba de comprar junto al empresario cubano Guillermo García Lamadrid una bodega en Las Compuertas, Luján de Cuyo.

EMPRENDIMIENTOS DE TODO TIPO

Proyectos de muy distinto perfil, dimensión y estilo ocupan el tiempo de Héctor Durigutti. Pero hay uno muy singular, el que lleva adelante junto a Helmut Ditsch. Aunque su nombre suene europeo, Ditsch nació en la provincia de Buenos Aires y se crió en un viñedo en Mendoza. Es uno de los pintores argentinos vivos más cotizados del mundo: los glaciares y desiertos gigantes que pinta en murales, después de explorarlos in situ durante semanas, se venden en Austria y otros países de Europa a no menos de US$ 300 mil. El tema es que su creatividad y reminiscencias de las viñas lo llevaron a meterse en el mundo de la vitivinicultura, y en 2008 lanzó al mercado europeo una serie de vinos de alta gama bautizados “Cuyucha Mansa by Helmut Ditsch”, dos exclusivos Malbec Reserva y Gran Reserva cosecha 2005, concebidos enteramente en sus propios viñedos de la Provincia de Mendoza, junto a su hermano Herbert, y el asesoramiento de la dupla Héctor y Pablo Durigutti. Su precio ronda los €200 por botella, con lo cual se convirtió en el vino local más costoso que se haya lanzado al mercado mundial. Es sólo uno más de los muchos proyectos que lleva adelante.

De hecho, cuando se habla con él, se percibe que, en lo más profundo de su ser, Durigutti está algo cansado de las consultorías. Independientemente de su juventud, estos años han sido intensos. Él viene de una familia humilde, perdió a su padre de joven y nada fue sencillo. Hoy, sus días se reparten entre Melipal, Renacer, Valle Perdido (Neuquén), Pampas Estate, su proyecto personal Familia Durigutti y Lamadrid, un emprendimiento junto a un adinerado cubano que hoy vive en Puerto Rico del cual Héctor es socio. Son estos dos últimos proyectos en los que Durigutti quiere concentrarse.

“Siento que tengo mucho feeling con Guillermo (García Lamadrid), y acabamos de comprar una bodega juntos. Hay que entender que en la vida hay etapas. En 2004 pensé ‘¿qué más puedo hacer en Matura?’, estaba asesorando a 20 bodegas pero tenía un techo, y decidí irme. Y va a llegar un momento en el que me pregunte ‘¿Qué puedo hacer en Melipal además de lo que ya hice?’. Con Guillermo tenemos muchas coincidencias: yo estoy asociado a Lamadrid y estamos pensando en que él se asocie en Familia Durigutti. Además, piensa en comprar una finca en Oregon (Estados Unidos) para hacer Pinot Noir, y la idea es que yo pueda viajar a los Estados Unidos y que el enólogo de allí venga a la Argentina.”

Él sabe que tiene buena prensa en los Estados Unidos, y quiere aprovecharlo ya que allí cuenta con una sólida plataforma de despegue tanto en lo comercial como en lo profesional.

Una de las claves ha sido la exposición que logró junto a Antonini en la prensa especializada estadounidense. Fue el primer enólogo joven que apareció en Wine Spectator y sus vinos fueron destacados entre los “Top 100 Wines of the Year”, el influyente listado que todos los fines de año publica la revista. “Yo he pasado por momentos duros y otros muy buenos, y la verdad es que el día que vi esa foto publicada me emocioné mucho. No porque sintiera que había llegado a algún lado, sino porque fue el fruto de muchos años de trabajo. Pero esa exposición aprendí a llevarla con mucha humildad; si no me tocan el tema no lo hablo. Porque hay enólogos que son de primera línea y que no han podido tener éxito. Muchas grandes bodegas han tapado a excelentes enólogos jóvenes. Por eso ese surgimiento me pone doblemente contento, como también el hecho de que hoy haya mujeres en la industria. Vos sabés lo que es que una chica como Gabriela Celeste llegué hasta donde llegó, manejándose con la gente de la finca, con los encargados, y que encima los tipos le hagan caso y que la respeten… es genial y muy difícil de lograr.”

Poco tiempo atrás, nuestro colaborador Patricio Tapia escribió en un medio chileno que estaba “cansado de los vinos fotocopia de Rolland, de los Hobbs, los Antonini y los Durigutti”. Se me ocurre preguntarle si le molesta y, nuevamente, con su respuesta puntual me habla, como al principio, de una actitud y una forma de ver las cosas más global, más generacional: “No me molesta lo de Tapia… yo trato de dar lo mejor de mí todos los días. No a todo el mundo le tienen que gustar los vinos que uno hace. Es más, me gustaría conocerlo, ¿me podés pasar su e-mail?”.


Notas de Cata
Notas de cata y califi caciones: Giorgio Benedetti



Familia Durigutti 2004
Familia Durigutti, Mendoza, $110
Varietal de Malbec (85%) con aromas leves de alquitrán, algo especiado y de gran concentración. Ataque con fuerza, volumen y peso, con madera que se siente en boca y que todavía le aporta algo amargo. Mucha fuerza y con el chocolate de la barrica presente; necesita tiempo para acomodarse más. Taninos aún algo secantes. Guardar.
90 Puntos.

Durigutti Reserva Malbec 2005
Familia Durigutti, Mendoza, $65

Singulares notas a hebras de té, especias y eucalipto, con la crianza en barrica integrada. Ataque con presencia de madera, con fruta madura y algo de amargor (de madera) que ya amainará. Taninos algo secantes.
88 Puntos.
Fuente:
enPrimeur

lunes, 31 de marzo de 2008

Nota de Argentinewines.com Cata 0800-VINO

Invitados por César Vera Barros de Montana Consultores, hoy tuvimos la oportunidad de degustar las líneas completas de la bodega argentina: Durigutti en el primer delivery de vinos premium de Buenos Aires. La degustación se llevó a cabo en la cava subterránea de 0800-VINO a una temperatura auténticamente chambrée de 14º C. Comenzamos por la bodega de Héctor y Pablo Durigutti, con ejemplares que tienen una relación precio calidad soberbia. El primer vino fue el Bonarda Clásico 2006 ($23), seguido por el Malbec Clásico 2006 ($33), un varietal delicioso y lo más cercano a la definición de Malbec. Continuamos incrementando en placer con el Malbec Reserva 2005 ($65) de gran elegancia, luego finalizamos la serie de la bodega con un Familia Durigutti Malbec Reserva 2004 ($100) de importante concentración, delicadeza y dulzura en sus taninos.




En cuanto a 0800-VINO (ver abajo) podemos agregar que es un concepto muy poco visto en nuestro país, sobre todo en términos de servicio. Es lo que todos querríamos tener: alguien que nos haga un delivery de vinos premium en el momento que se nos plazca y sin cargo adicional por el envío. Es realmente así, ya que los viernes y sábados entregan vinos hasta las 2 a.m. Por el momento las entregas se realizan en Buenos Aires y pronto a todo el país. El negocio está en manos del inglés Nigel Tollerman y su socio local Roberto Canay, ambos de distintas extracciones profesionales que fueron incursionando de a poco en el ambiente del vino. Diego Eidelman AW Team.

-0800-VINO En lo que representa una evolución en el mercado de la comercialización de etiquetas de alta gama y en los servicios de delivery conocidos hasta ahora, se presentó oficialmente 0800-VINO, el único delivery de vinos Premium en Buenos Aires. El emprendimiento, liderado por un empresario argentino y un empresario inglés, busca captar un segmento específico de consumidores que demanda productos y servicios de alta calidad, caracterizados por el asesoramiento personalizado, la velocidad de respuesta y satisfacción inmediata de sus inquietudes. 0800-VINO permite recorrer el catálogo completo de las más selectas etiquetas de vinos Premium disponibles en el mercado desde su web www.0800-vino.com, y hacer el pedido de manera gratuita llamando al teléfono 0800 122 VINO (8466). Otra característica esencial es que el cliente obtiene en minutos su producto, entregado a domicilio, al mismo valor que en las vinotecas convencionales, sin recargo de envío. El servicio también ofrece envíos al interior del país a través de Andreani con traslado "puerta a puerta" y seguimiento de despachos vía Internet. AW.Com




miércoles, 26 de marzo de 2008

Degustación en 0800-VINO del portfolio Montana

Se llevó adelante la degustación del portfolio Montana, en la novedosa cava de 0800-VINO.

Estuvieron presentes, clientes, prensa especializada y sommeliers, todos con ponchos por los 13.5º reales en el ambiente.

Los productos que degustamos fueron:

-Durigutti Bonarda Clasico 2006
-Durigutti Malbec Clásico 2006
-Durigutti Malbec Reserva 2005
-Familia Durigutti Malbec Reserva 2004 (novedad)

Queremos agradecer la excelente atención de 0800-VINO, el nuevo concepto en delivery de vino en Capital Federal.








miércoles, 19 de marzo de 2008

Durigutti Malbec 06 Newsletter ENO #7 - Argentina Gastronomía en Bodegas

La revista especializada en vinos ENO cató el siguiente vino de MONTANA:

Durigutti Malbec 2006

Este vino seduce cada día a más consumidores con su estilo fresco, expresivo y complejo,con aromas a vainilla, cuero, cassis y arándanos. En boca es suave y aterciopelado, de final agradable y prolongado.

Vino excelente según ENO, con una guarda aproximada de 3 años.

martes, 18 de marzo de 2008

Más Allá del Malbec. Revista ENO #7. Durigutti Bonarda

Más Allá del Malbec. Revista ENO #7. Recomendando Durigutti Bonarda.

Gracias a un arduo y conciente trabajo la Argentina se ha consolidado entre los países productores de vino más importantes. Durante este tiempo el estandarte que ayudó para tal reconocimiento en el mercado internacional fue el Malbec, variedad francesa que arribó al país hace más de un siglo, encontrando aquí su lugar en el mundo. La calidad de los vinos obtenidos con este cepaje en suelo argentino ha posicionado a los mismos entre los más originales e interesantes del Nuevo Mundo vitivinícola. Junto al Malbec llegaron otros cepajes europeos que, sumado a una fuerte tradición vitivinícola, permitieron obtener diferentes estilos de vinos, confirmando el potencial de este país para la elaboración de grandes vinos con personalidad y sello propio.

..."La Bonarda es un cepaje con muchos años de historia en el país, pero en los últimos tiempos los enólogos argentinos la han revalorizado dando origen a grandes vinos de color intenso, aromas frutales y sabrosa estructura. Entre los frescos y jóvenes se recomiendan el Durigutti Bonarda 2005 y el Colonia Las Liebres 2006. Una alternativa para la guarda es el Nieto Senetiner Bonarda Reserva 2004, que desde su primer cosecha en el 2000 se transformó en una joya codiciada por los especialistas. Como opción original y sofisticada el Alma 4 Bonarda 2004 es un espumante tinto que gusta y sorprende, creación de un grupo de jóvenes enólogos decididos a dejar su marca en la historia vitivinícola.
Con la diversidad de cepajes que presentan excelentes exponentes argentinos, los vinos oriundos de este terroir avanzan a paso firme en el mundo, ofreciendo multiplicidad de opciones para los que se animan a probar nuevas etiquetas, representativas de un carácter singular bien argentino".

lunes, 25 de febrero de 2008

Héctor Durigutti, enología siglo XXI. Giorgio Benedetti

Revista en Primeur #1 PERSONAJES. Por Giorgio Benedetti

PERSONAJES Héctor Durigutti, enología siglo XXI




Entre los enólogos jóvenes argentinos Héctor Durigutti es uno de los que con más claridad ha marcado un rumbo e identificado con un estilo de vino que, guste o no, gana día a día espacio entre muchos consumidores. A los 36 años es uno de los preferidos por la prensa estadounidense, logró puntajes y elogios de varios críticos internacionales y ya asesora a doce bodegas. Giorgio Benedetti viajó a Mendoza, pasó un día entero con él, probó una treintena de sus creaciones y aquí explica el por qué de ese éxito.


Hay un concepto medular para entender pasado, presente, virtudes, proyectos, objetivos, e incluso los vinos de Héctor Durigutti. Y es que para él existe una “nueva enología”, o al menos una serie de nuevas variantes a la hora de hacer vinos, que puede advertirse a todo nivel: hay nuevos protagonistas, nuevos métodos y artilugios de producción, nuevas orientaciones, y lógicamente, nuevos vinos. Eterna sería una discusión sobre si hay tales nuevos vinos, qué tan nuevos son, si son todos iguales de monocromáticos y concentrados, o si estas etiquetas realmente representan “lo que pide el mercado”, como se escucha usualmente. Lo que es indiscutible desde lo concreto y fáctico es que definitivamente hay un nuevo estilo de vinos de características determinadas, con “métodos” de producción determinados y rostros jóvenes encargados de elaborarlos: Marcelo Pelleritti (Clos de los Siete), Matías Michelini (Sophenia), Andrea Marchiori y Luis Barraud (Viña Cobos), Mauricio Lorca (Enrique Foster)... y Héctor Durigutti,uno de los intérpretes más acabados y sólidos de esta nueva generación localde la enología New World que hoy, gusteo no, gana espacio entre los consumidores de gran parte del mundo.

Proyectos diversos y un mismo estilo
Cuando terminó sus estudios en la Universidad de Don Bosco (era pasante en la bodega Tittarelli), años antes de comenzar a desempeñarse en las grandes ligas, Durigutti decidió viajar y contemplar de primera mano el desarrollo de la enología en Sudamérica; además de trabajar en La Rioja y Mendoza lo hizo en Brasil y Chile, hasta que, en 1997, regresó a la capital de Cuyo.
El momento de ventura llegó en 1999, dos años después de que el flying wine maker italiano Alberto Antonini desembarcara en la Argentina y lo invitara a trabajar en su equipo. O más aún, lo eligiera y señalara como su indiscutido lugarteniente local. Aprendizaje al ciento por ciento fueron esos días en Altos Las Hormigas, donde el apellido Durigutti tomó notoriedad a la par del proyecto. En 2002, comenzó a sumar otros planes a su cartera: Cinco Tierras y lo que significó su primer sueño propio: Familia Durigutti. Comenzaban en aquel entonces a llamar la atención esos vinos bien oscuros, concentrados, de gran impacto y potencia en boca. Tuvieron todos muchos elogios y casi ninguna voz detractora en aquel momento. Hoy, quizá, tengan un poco más.


En 2004 se agregaron Renacer y Melipal, y la ratificación de confianza del afamado flying Antonini, quien lo contrató para trabajar en Matura, la consultora local del italiano en la que se desempeñó hasta el año pasado. Es que fue demasiado tentadora la propuesta de “Guillermo García Lamadrid, un empresario de Puerto Rico” que desembarcó en Mendoza y le ofreció no sólo elaborar su vino, sino incluso gerenciar el ambicioso proyecto desde una posición societaria. Lo pensó y aceptó.
Hoy Durigutti ostenta un portafolio de 12 bodegas a las cuales asesora, elaboró en 2007 nada menos que 3 millones de litros de vino, es el enólogo argentino que luce mayor cantidad de etiquetas con altos puntajes en la revista Wine Spectator y quien ha llamado la atención de más de un crítico renombrado made in USA. Lo cual es bastante importante. O no, depende de qué lado uno lo evalúe. Lo que sí, es que inevitablemente su nombre logró seducir a muchos importadores del mercado estadounidense y latino. Y en esto casi no hay lados desde donde evaluar. Esto siempre es a favor, y mucho más cuando los principales compradores de sus creaciones son los Estados Unidos y Brasil, ambos mercados más que tentadores.



Señas particulares
“En 1999 yo, con 29 años, escuché en la EVICO (Evaluación de Vinos de la Co-secha) a enólogos de primera línea hablar de la barrica en mis vinos y lo que tenían era insert staves. Ahí me terminé de hacer fiel a este estilo, me hice fiel a los resultados de un estilo”. La frase dibuja con bastante precisión el camino que ha tomado Durigutti dentro de la enología local. Es que, entre otras cosas, es de los que no cambian el tono de voz al hablar de chips o duelas, de corchos sintéticos, de la microoxigenación y de los porcentajes de sangría que hace en sus vinos, esos “tabúes que tiene la enología y que hay que tirar abajo”.“Hay que entender la sangría como un síntoma de calidad más que como un síntoma de concentración mayor. A veces yo hago (sangría) porque busco más calidad que concentración. Por ejemplo, en Neuquén (asesora a Valle Perdido) no necesitás sangría; allí vas en contra de la calidad, allí sí perdés aromas. Y lo mismo los insert staves muy bien trabajados con la micro; son muy efectivos para los vinos que se beben todos los días y donde no se busca gran complejidad... nadie toma todos los días un Yacochuya con 15.5° de alcohol.”
Degusté en la semana en la cual hice la nota una treintena de duriguttis: las tres etiquetas de Renacer, varios Malbec 2006 de tanque que luego serán Punto Final, el Familia Durigutti 2006, todos los Melipal, los Valle Perdido de San Patricio del Chañar y los vinos de su flamante proyecto export del cual es socio, que en poco tiempo saldrán a la venta. Todos tienen un claro estilo que los atraviesa: concentración, fruta bien madura, tostado de madera (insert en muchos casos);son potentes, briosos, con marcada acidez, casi densos y oscuros, oscurísimos.
Él asegura que en la cosecha 2006 ha reducido la presencia e intensidad de la madera. La verdad, yo mucho no lo noto.
Pero en todo caso la enología Durigutti no se resume a extracciones severas (que las hay) y madera-primer-uso. Él repite como columna vertebral de su identidad el hecho de “haber vuelto a lo artesanal sin perder la visión de lo industrial... yo uso en todos mis proyectos levaduras indígenas, prácticamente no clarifico, hago los remontajes a mano como antes, prefiero los viñedos viejos y el riego por manto, y la mayor parte de mi tiempo, desde siempre, lo paso en el viñedo... pero también uso screw cap, sangría, insert staves y microoxigenación”. Toda una declaración de principios.
Conjeturando con él acerca del éxito y el fracaso de los vinos me pregunto qué habrá pensado el día que vio su foto en la Wine Spectator, o cuando el reporte anual de los top 100 vinos del año del venerado mensuario estadounidense consideró que su Renacer cosecha 2003 era uno de ellos. Durigutti le da importancia, sí, pero no se va de sus cauces ni ve allí la concreción del objetivo de su vida. Con mayor claridad percibe el camino que bien pueden seguir sus vinos, el camino que él busca que sigan: “... en el tema de las exportaciones se ha abierto una puerta importante. Si se hacen bien las cosas, si somos consistentes, serios y se cumple con lo pautado, Argentina puede despegar, sobretodo por el Malbec, una variedad que no se da bien en todos lados”. Sensata reflexión, y más viniendo de quien vende la abrumadora mayoría de su producción fronteras afuera.


Cuestión de actitud
Más allá de que todos
sean impecables enológicamente, y aunque los viejos Altos Las Hormigas y actuales Renacer me parecen excelentes, personalmente no soy yo lo que se dice “un devoto de los vinos Durigutti”. Pero eso es una mera cuestión de gustos. Lo que sí definitivamente me transforma en admirador de él es su actitud. A todas luces soy admirador de quien en el mejor momento de su carrera opta por tener un derrotero diario de diez bodegas y no siente que lo padece, de quien busca respetar cada terroir del Malbec, la cepa tras la que él se embandera; soy seguidor de quien con genuina pasión trata de hacer mejores vinos cada cosecha, y de quien asegura que este cambio de la enología argentina es “generacional”, no una genialidad de su parte.
Tras un largo día de conversaciones y taninos bien apretados supongo positivo a todo nivel el tener un referente internacional de lo que es la joven enología local que no se quede en el vino como simple bebida, sino que busque indagar sobre los diferentes mercados, sobre las preferencias de los con-sumidores de hoy y el marketing, aunque su obligación sea sólo hacer los vinos. ¿Estará este complejo entramado de coyunturas que incluye hasta la comercialización entre las ocupaciones de los “nuevos enólogos”? Para él, no caben dudas.

Fuente:

martes, 19 de febrero de 2008

Kandinsky y Durigutti: el Arte y el Vino. Esteban Cynowiec

Kandinsky y Durigutti: el Arte y el Vino.

Todo comienza en un museo. Parado frente a un cuadro con una increíble gama de colores rabiosos y despeinadas líneas de fuerza que lo atravesaban, tuve una curiosa sensación: “cuanto más disfrutaría de este cuadro con una copa de syrah sanjuanino en la mano”. ¡Eso era! ¿Por qué no hacer de las artes plásticas, gastronómicas y enológicas una misma experiencia de enorme placer?
Fue en ese momento cuando decidí que tenía que experimentar por ese lado, así comencé esta aventura a la cual los invito a acompañarme en esta sección de Arte, Vinos y Gastronomía.

Wassily Kandinsky, Improvisation 31 (Sea Battle), 1913.
National Gallery of Art, Washington.



¿Quién dijo que lo único combinable con un buen queso azul danés es un aromático vino cosecha tardía, o uno dulce de postre? ¿Qué pasaría si a esta pareja la disfrutamos frente al tríptico “ El Jardín de las Delicias” de Hieronymus Bosch con el piano de Telonious Monk de fondo?
Acompáñeme en un recorrido por el exquisito e infinito mundo de los sentidos.
Aprovechemos para conocer juntos manifestaciones del arte poco conocidas acompañados por vinos y platos de igual carácter.
Este primer viaje lo haremos a través de la pintura y el vino, y para esto contaremos con la invaluable colaboración del sommelier: César Vera Barros, con quien recorreremos los complejos matices de un vino de autor – de dos autores para ser más precisos. El vino acompañará la experiencia de degustar una obra del pionero de la pintura abstracta: Wassily Kandinsky.

En 1913 Kandinsky presentaba su improvisación 31, considerada el inicio de la pintura abstracta por la utilización de líneas negras entre otras cosas, y a la que sorprendentemente dio un nombre menos genérico: “Batalla en el Mar”.
A muchos años y kilómetros de distancia, en la Argentina, los hermanos Pablo y Héctor Durigutti presentaban también el resultado de su batalla interna, el Familia Durigutti Malbec Reserva 2002.









En abril de 2002, los hermanos Durigutti decidieron encarar otro tipo de obra de arte, un vino monovarietal pero en el que cada uno de ellos elaboraría la mitad de él. Así es como este vino producido con 50% Malbec Lulunta (Maipú), y 50% Malbec de La Consulta (San Carlos). ¿Por qué este cuadro? ¿Por qué este vino? Vamos a intentar develar juntos esta intriga.
Primero descorche la botella y déjela respirar unos minutos mientras le echa un vistazo general al cuadro. Póngase enfrente y mírelo en un primera impresión, que como dicen, es la que cuenta. Concéntrese en el nombre de la pintura que no por casualidad puso su autor… hay una batalla… encuéntrela.
El vino ya está listo, sirva una copa y vamos a descubrir, también la batalla de los Durigutti.
Concéntrese en las líneas diagonales negras, primero las de la izquierda,. Descubra las velas del barco, aléjese si es necesario. Hay un barco… y enfrente un segundo barco, el de las otras líneas negras.
Descúbralos.
Ahora el vino. Acerque su nariz a la copa; en ese aroma de licor de cereza y berries con fuerte presencia de madera, hay también una lucha; la lucha entre roble francés nuevo por el que se jugo Héctor y la mezcla entre barrica francesa y americana que utilizó Pablo. Siga mirando la pintura y descubra los cañones de los barcos que se disparan mutuamente: algunas balas caen al agua, salpicando de negro la parte de abajo del cuadro, otras sobrevuelan el aire y pegan contra el fondo de la pintura, en la parte de arriba, manchándola de marrón claro o naranja. En el vino, los rivales también se posicionan y disparan; Pablo, utiliza el malbec de Lulunta, de 65 años de edad, y fermenta sus granos con levaduras seleccionadas, mientras que Héctor, apostando su nombre- y en verdad también el de su hermano-, fermenta con levaduras indígenas las uvas de un viñedo más joven, de 55 años; un malbec de La Consulta.
Por su lado, Kandinsky en esta obra no nos muestra una batalla; hace que la experimentemos, que la vivamos en carne propia, con su confusión, su bravura, su excitación y su furioso movimiento. Los Durigutti también nos hacen partícipe de su experimento, de su competencia de hermanos, de su experiencia como Winemaker´s.
El resultado de estas confrontaciones es el placer de disfrutar la majestuosidad y fuerza de una batalla de colores y formas que únicamente aparecen con sentido cuando uno se sumerge en el cuadro del pintor ruso, así como descubriremos la complejidad, modernidad y corrección del producto de dos hermanos argentinos recién cuando lo hayamos bebido con sumo dedicación. Miré su copa, observe los tintes violáceos y acérquelos al cuadro… es increíble como cambia de color el vino a medida que lo rodean los colores de los barcos, las balas y el cielo. Siga haciéndolo por su cuenta, no hay mejor acompañamiento para el arte ni para el vino, que el que uno elige.
Espero que este viaje virtual a la historia y realización de una obra de arte como es un vino, acompañado de uno de los grandes maestros e innovadores de la pintura le haya producido el mismo placer que a nosotros.

Esteban Cynowiec



pd: Agradecimientos por la nota, de Montana para Esteban.

lunes, 21 de enero de 2008

90 Pts. Stephen Tanzer puntuó los Durigutti

Siguen los puntajes altos para los vinos de Durigutti Winemaker´s, está vez fueron probados y puntuados por el prestigioso Stephen Tanzer, dueño de la Revista Internacional Wine Cellar, de publicación bimestral en USA.

90 Puntos para el Familia Durigutti Reserva 2004 en 29 U$S

87 Puntos para el Durigutti Malbec 2006 en 13 U$S.


El extracto está a continuación.
Fuente IWC


Lo pueden leer también en Areadelvino.com

Jan/Feb 08
2006 Durigutti Malbec Mendoza
($13) Good medium ruby. High-toned aromas of blackberry pastille, licorice, violet and fresh herbs. Vinous and on the lean side, with fresh acidity framing the candied blackberry and licorice flavors. Juicy but a bit dry on the back. Not bad, but a tad pinched.
87

2004 Durigutti Malbec Reserva Mendoza
($29) Saturated bright ruby. Downright wild nose of black olive, fennel and resiny herbs shows noteworthy aromatic lift. Sweet, lush and idiosyncratic, with impressive fat and sweetness to the flavors of blackberry and black olive. Rich, sexy wine with an old-viney creaminess of texture. Finishes round, lush and long. (Epic Wines, Aptos, CA; Southern Wine Group, Manhasset, NY)
90